+34 937 243 811 info@digestivosabadell.com

Dolor abdominal

El dolor abdominal, dolor de barriga o también dolor de tripa, es uno de los motivos de consulta más frecuentes sin discriminar la edad ni el sexo.

El dolor abdominal, comúnmente llamado dolor de barriga o dolor de estómago o tripa es una sensación desagradable, de molestia o incomodidad ubicada entre la zona inferior del pecho y el área superior de la pelvis, cuyo comienzo puede ser repentino y súbito o progresivo.  

 ¿Qué causa el dolor de barriga?

Aunque generalmente se asocia causas abdominales el dolor también puede tener su origen fuera del abdomen como es el caso en las neumonías basales, el infarto de miocardio, pleuritis, pericarditis y miocarditis. También ocurre en la costocondritis,  infección por herpes zóster (también conocido como culebrilla), cetoacidosis diabética, neuropatía y cicatrices entre otros.

El dolor abdominal como tal no es una enfermedad, sino que es un síntoma que puede indicar la existencia de una enfermedad subyacente. Son múltiples los factores que pueden desencadenarlo, ya sean causas obstructivas, funcionales, inflamatorias o infecciosas, por mencionar algunas.

Hay que destacar que el dolor agudo, puntual y sin características de organicidad. Se conoce también como DANE por dolor abdominal no específico y se corresponde con hasta el 50% de las consultas por dolor en urgencias. Se trata de un dolor inocente, aunque muy molesto que no refleja ninguna patología o trastorno subyacente.

Es muy importante que el especialista realice una buena entrevista clínica para valorar signos de una causa orgánica o grave del dolor.

El diagnóstico diferencial de las diferentes causas del dolor de barriga es extenso y abarca a diferentes órganos y sistemas.

Diverticulitis | NEJM

Entre las causas del dolor se encuentran las úlceras gástricas y duodenales o la antritis erosiva, pancreatitis, coledocolitiasis, colelitiasis o piedras en la vesícula, diverticulitis o diverticulosis, enfermedad inflamatoria intestinal como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, apendicitis, perforación u oclusión intestinal. También pueden ser síntomas relacionados con un tumor o cáncer gastrointestinal (colon, estómago, apéndice, etc. Hepatobiliar u uro-ginecológico), insuficiencia vascular mesentérica, dispepsia, síndrome de colon irritable, intolerancia alimentaria, embarazo ectópico o endometriosis entre una extensa lista.  

¿Cómo se encuentra la causa de mi dolor?

El gastroenterólogo es el profesional de la medicina especialista en el estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que afectan a los órganos gastro-intestinales (esófago, estómago, intestinos delgado y grueso, recto, páncreas, hígado, vía biliar).

En nuestra consulta de Sabadell centro, lo primero que haremos es una historia clínica detallada acompañada de la exploración física pertinente. Con frecuencia el primer paso realizar una analítica para completar la valoración y obtener datos de suma relevancia para orientar el cuadro clínico y saber que tipo de exploraciones complementarias pueden ser de utilidad.  Disponemos de marcadores en sangre y heces que pueden ayudar a evitar endoscopias innecesarias, no obstante en ocasiones se precisa realizar gastroscopias y/o colonoscopias y pruebas de imagen como la ecografía, resonancia magnética nuclear o la tomografía axial computarizada (TAC o “escáner” ).

¿Tiene cura el dolor abdominal?

Si se obtiene un diagnóstico preciso se podrá iniciar el tratamiento más apropiado en base a la evidencia científica actual. Por normal general no se recomienda el uso de medicamentos antiinflamatorios para tratar el dolor abdominal de causa no estudiada y suele ser poco efectivo.

Si padeces síndrome de colon irritable u otros tipos de trastornos funcionales como causa del dolor debes saber que es posible controlar y remitir los síntomas.

Hay que valorar de forma individual cada caso y tener una actitud proactiva para restaurar mediante diferentes abordajes la calidad de vida perdida.

Igualmente, es importante tener que cuenta que la intensidad del dolor no está directamente relacionada a la gravedad de la enfermedad, por lo cual tampoco deberías descuidar o menospreciar dolores abdominales de baja intensidad sobre todo si son de carácter crónico y se presentan de datos de organicidad como cansancio, anemia, pérdida de peso, etc.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad